Furrielería trialera
11/03/2017

El idioma trialero ya está escrito y es universal, de modo que no, NO ES REINTERPRETABLE. Y tiene su propia ortografía, que es muy sencillita, para dejar sin excusas a aquel que no la respete. Un servidor lo ve así: todo organizador es tanto más respetable cuanto más se muestre él mismo para con sus invitados.

Por otro lado, recordaros a todos que existe una figura que, delegada por nuestra propia federación, es representativa de los pilotos. El delegado federativo, don Luis José Bustillo. El delegado es el responsable ante la Junta Directiva de la Federación de la supervisión, correcto desarrollo y buen fin de cada competición. Cuestionar, mucho más discutir, una decisión suya es, en consecuencia, hacerlo con todo el colectivo de pilotos, que a su criterio confía su seguridad. Si respetable es la intención de cada organizador, sagradas han de ser las recomendaciones, incluso las objeciones, de nuestro delegado.

Así pues, más allá del respeto, es exigible no sólo la implicación de los organizadores, sino su complicidad para con quien nos representa.

Más abajo os recuerdo unas normas de ortografía trialera elemental, a las que se pueden añadir alguna más, como esa fea costumbre de atar cintas a matojos de hierba o arbustos: KK. No se hace.